Un domingo de turno en el hospital San Jose, tuve que hacerme cargo de dos pacientes con el fin de conocer su patología, la historia clinica y la evolución para presentarlos en revista al otro día con los instructores de neurología. Habia una lista de habitaciones para repartirnos con mis otros compañeros del grupo y sin pensarlo tome la iniciativa y escogí dos numeros de la lista sin que nadie me preguntara cuales quería.
Al ingresar a la habitación, me encontré con unas paredes adornadas con la imagen de la Santisima Virgen María, muchos rosarios y musica religiosa, y en la cama una mujer de 36 años, intubada, con una sonda pegada a su estomago por la cuál se le administrba la comida y lo que mas llamaba la atención, un temblor involuntario que controlaba todo su cuerpo y que le impedía realizar acciones que requirieran fuerza o precisión, por obvias razones no podía hablar y lo único que se notaba eran las lagrimas que caian todo el tiempo de sus ojos.
Inmediatamente entre y me di cuenta de la situación de LIDA, entable una conversación con su esposo YESID, quien sin poblema empezó a contarme la historia de su esposa: " Un día Lida empezo a sentir un dolor de cabeza insoportable que no calmaba con ningún analgésico, sin embargo como había tenido una gripa en días anteriores, daban por hecho que la causa del dolor era el cuadro viral que aún persistía, sin embargo al ver que los días pasaban y que el dolor se agudizaba, decidieron acudir a urgencias del hospital y estando a la espera de atención médica, Lida cayo inconsciente al piso y lo que nadie esperaba, ingresó a la unidad de cuidados intensivos por dos meses; le hicieron todos los estudios pertientes y especializados y ninguno reporto causa establecida para el accidente cerebro vascular tan severo del cual habia sido victima lida. Al pasar los dos meses y viendo que lida habia recuperado la conciencia paso a cuidados intermedios y de ahi al piso en donde la conocí".
Siguiendo con el interrogatorio y preguntando los datos de la historia clínica, al indagar el estado civil, Yesid respondió que vivian en union libre y tenian 2 hijos, en ese momento según me cuenta el esposo, yo cambie la cara, sin embargo continue el interrogatorio y termine de conocer la historia.
Al otro dia, tenia que seguir la evolución de esa paciente y por supuesto volví a la habitación, por razones extrañas inicie una conversación con el esposo en la que hablamos de Dios y de la Virgen, el me comentó que asisitia a un grupo de oración desde que le había sucedido eso a su esposa y que se sentia mal porque ella muchas veces le había pedido que se casaran pues ella era una persona de mucha oración y lo que mas ahnelaba era tener la bendición de Dios para ella y su familia pero Yesid simpre había sido algo apático al tema y siempre evadia la respuesta.
Con eso que el me contó yo encontre la oportunidad para hablarle, depronto para las personas que me rodean, mis compañeros e incluso profesores era muy extraña la relación que se había creado entre ellos y yo pero me sentia en la obligación de hablarle a Yesid de la importancia del matrimonio y de las pruebas que el Señor ponía para que nos acercaramos a Él y nos reconciliaramos con sus mandamientos.
Al principio me sentia apenado pero al ver la disposición de Yesid hacia el tema no tuve reparo en decirle todo lo que pensaba, ademas porque mientras pasaban los dias, el cariño por Lida fue creciendo y mas que una paciente mas del hospital se convirtio en una persona muy importante para mi y el motivo de oración para su sanación.
Todos los días le decía a Yesid que se casaran, que las enfermedades no eran del cuerpo sino del alma y que Dios solo les estaba pidiendo que se casaran, que si no había causa ni explicación para lo que le había pasado a lida, una mujer tan joven, sin ningún factor de riesgo era porque la causa siempre la habían conocido: el haberse alejado de Dios y que con mayor razon sabian el método de sanación para ella: EL MATRIMONIO.
Para mi se convitio en una rutina ir a la habitacion de Lida incluso habiendo acabado la rotación de neurología y procurabamos rezar el rosario; fue increible la mejoría que tuvo, empezó a recuperar su fuerza, el temblor cada vez era de menor intensidad hasta que un día le dieron de alta con diagnóstico de ACV de origen deconocido porque cientificamente nunca se encontro la causa.
Lida llegó a su casa aún intubada y sin poder caminar; estando así Yesid le propuso matrimonio y con mayor sorpresa me nombraron el padrino.
Lo mas bonito de esta historia fue que finalmente se casaron, Lida llegó al altar vestida de blanco aun con los tubos de respiración y alimentación puestos, con ayuda para caminar y un poco de temblor en la cabeza.
Puedo dar fé que a partir de ese dia la recuperación de Lida fue impresionante, en este momento camina sola, sube escaleras, el temblor es mínimo, se le pudo retirar la traqueostomía y la gastrostomía y poco a poco a ido recuperando las funciones que hacía antes.
Para muchos es raro lo que cuento y me critican porque como es posible que un estudiante de medicina formule el sacramento del matrimonio como método de sanación y explique el origen de una enfermedad como una prueba de Dios; pero a partir de ese momento me convencí que Dios nos utiliza como instrumentos para que sus hijos vuelvan a Él y que la curación a las enfermedades esta en llevarles a los pacientes una palabra de aliento, una sonrisa y darle todo el tiempo que necesiten para desahogarse. Hoy mas que nunca estoy convencido que la mejor medicina es el amor de Dios.
Juan Sebastian Carvajal Arias
Sebas0415@hotmail.com
Estudiante de Medicina. FUCS. Hospital San José





