Si bien los medicos tenemos la capacidad y el deber de sanar a las personas, de prepararnos y consagrarnos a la literatura para comprender los tratamientos adecuados para cualquier tipo de enfermedad, nada de esto serviria si Dios no nos utilizara como instrumentos para sanar a las personas.
Es cierto que la prepotencia que acostumbra caracterizar al medico esta basada en la firma Md. al asegurar que somos medio Dios, realmente esta afirmacion deberia ir encaminada a que es el Señor quien utiliza nuestro corazon, nuestras manos y nuestras palabras para alimentar el espiritu de quien lo necesita a a traves de un medio fisico y evidente ante el mundo y es el quien nos regala y nos convence de esa vocacion, dada como un don, para servir de consuelo y de guía ante las enfermedades que se manifistan de cuerpo pero que realmente el origen esta en el alma; un alma que esta carente de Dios, un corazon que se aparto de el y que acumulo sentimientos y emociones y que en el momento que necesito manifestarlo lo hizo con el sufrimiento fisico del cuerpo, alterando sus capacidades fisiologicas para covertilas en necesidades patologicas.
Es por esto que si bien somos instrumentos, nada podemos hacer si nuestro corazon de doctores no le abre las puertas al Dios que nos utiliza para sanar, y de nada sirveremos si no tenemos la disposicion de escuchar al paciente y alimentar su alma de consejos que los lleven a la reconciliacion con Dios.
Juan Sebastian Carvajal Arias
Estudiante de medicina, FUCS, Hospital San Jose

Estoy completamente de acuerdo en cuanto a que Dios nos utiliza como instrumentos para sanar, es Él quien a través de nosotros sana a las personas y es El quien decide el curso de nuestras vidas.. Nada ocurre y nada podemos hacer sin la voluntad de Dios y la Santisima Virgen Maria.
ResponderEliminartan chevere sebastian uyy pero se esmerooo...:D
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